20 ideas de uñas para verano: bonitas y aptas para todas las edades
Hay colores de verano que parecen pensados solo para veinteañeras, y otros que se sienten demasiado serios. Lo interesante es que existe un punto intermedio: tonos y diseños que se ven igual de bien a los 20 que a los 50, porque no dependen de una edad para funcionar, sino de cómo se aplican. Nada de purpurina excesiva ni de colores apagados por sistema. Aquí van dieciocho ideas que comparten esa cualidad: son bonitas sin esfuerzo, fáciles de adaptar a cualquier mano y perfectas para llevar todo el verano.
Francesa clásica en blanco puro
La francesa de siempre sigue siendo la opción más segura del verano porque no pasa de moda ni se ve fuera de lugar en ningún contexto, de la playa a la oficina.
Nude rosado, el comodín de siempre
Un rosado suave que imita el color natural de la uña resulta imposible de que quede mal. Es de esos tonos que se llevan casi en piloto automático.
Coral suave para pieles bronceadas
El coral tiene ese punto cálido que resalta el bronceado sin gritar tanto como un rojo. Es de los colores que más se piden en salón durante julio y agosto.
Manicura corta en rojo cereza
El rojo cereza en uñas cortas se siente clásico sin resultar excesivo. Funciona tan bien con un vestido de fiesta como con unas sandalias de playa.
Blanco lechoso tipo milky
Este blanco translúcido y suave lleva un par de temporadas instalado en las manicuras minimalistas, y en verano gana un extra de luminosidad junto al bronceado.
Azul cielo pastel
Un azul muy suave, casi acuarelado, aporta color sin caer en algo estridente. Es de los tonos que sorprenden por lo bien que sientan en manos de cualquier edad.
Verde menta translúcido
La transparencia suaviza un verde que, en versión sólida, podría resultar más arriesgado. Así queda fresco y ligero, ideal para los meses de calor.
Amarillo mantequilla en dosis pequeña
El amarillo suele intimidar, pero en una versión pastel y aplicado en uñas cortas se vuelve mucho más manejable. Aporta ese punto alegre típico del verano sin resultar infantil.
Francesa de color en vez de blanco
Cambiar la punta blanca por un color pastel actualiza un clásico sin perder su elegancia. Es una manera sencilla de sumarse a la tendencia sin alejarse de lo seguro.
Una sola uña con estampado floral
Reservar el estampado floral para una sola uña, dejando el resto en color liso, permite sumar un detalle veraniego sin que la manicura se sienta recargada.
Rosa chicle en acabado mate
El mate le quita el punto demasiado dulce al rosa chicle y lo convierte en algo más sofisticado, sin perder la energía que pide el verano.
Beige arena con brillo sutil
Un beige cálido con un toque de brillo recuerda a la arena mojada. Es discreto, pero tiene el suficiente movimiento como para no pasar del todo desapercibido.
Naranja atardecer en formato corto
Un naranja cálido, entre el coral y el ladrillo, capta esa luz típica de las tardes de verano. En uñas cortas se siente moderno y nada difícil de llevar.
Diseño de olas en azul y blanco
Unas líneas onduladas en azul sobre fondo blanco evocan el mar sin caer en un dibujo demasiado literal. Es un guiño veraniego fácil de adaptar a cualquier gusto.
Glitter dorado solo en las puntas
Concentrar el glitter dorado solo en la punta, sobre una base neutra, aporta brillo de forma controlada. Es la versión de la purpurina que casi nunca falla.
Lavanda suave para un toque diferente
La lavanda no es el color de verano más obvio, y quizás por eso llama tanto la atención. Tiene la frescura de un pastel con algo más de personalidad.
Blanco con topos diminutos
Unos topos pequeños sobre fondo blanco tienen un aire retro que últimamente reaparece en las manicuras de temporada. El truco está en mantenerlos diminutos para que no se vean infantiles.
Rojo coral, el punto medio perfecto
A medio camino entre el rojo y el naranja, este tono reúne lo mejor de los dos: la fuerza de uno y la calidez del otro, sin quedarse solo con uno.