Del insecticida al ambientador: 3 usos del romero en casa que casi nadie conoce
El romero suele quedarse en la cocina, como aromática para carnes y guisos. Pero esta planta mediterránea tiene otra vida menos conocida dentro de la casa, donde puede sustituir a varios productos comerciales sin gastar apenas nada.

Un insecticida natural
Con la llegada del calor llegan también las moscas, avispas y mosquitos, y aquí el romero funciona como un repelente casero de toda la vida. Basta con dejar unas ramas de romero sobre el alféizar de las ventanas: el olor intenso de la planta resulta muy desagradable para los insectos, que tienden a mantenerse alejados sin necesidad de recurrir a ningún spray químico.
Se puede repartir un poco por distintas habitaciones de la casa para ampliar la protección, y basta con renovar las ramas de vez en cuando para que el efecto se mantenga.
Para limpiar la casa a fondo
Esta es probablemente la utilidad que más merece darse a conocer. Se dejan macerar unas diez ramas de romero recién cortadas en un litro de vinagre blanco, en un recipiente cerrado y protegido de la luz, durante una a dos semanas.
El resultado es una solución limpiadora casera capaz de eliminar buena parte de los microbios y gérmenes responsables de la suciedad doméstica, ideal para superficies y suelos. Bien conservada, lejos de la luz, aguanta varios meses sin perder eficacia. Y si un día prefieres delegar ese esfuerzo, siempre puedes recurrir a ayuda doméstica profesional en lugar de prepararlo tú mismo.
Un ambientador delicado hecho en casa
Quien cocina con romero conoce ese aroma que recuerda al sol y al campo. Por eso también funciona muy bien como perfume de ambiente, sobre todo en dormitorios o zonas donde se busca una fragancia suave y natural.
Para preparar un spray casero, solo hay que hervir unas ramas frescas de romero en 200 ml de agua, añadir un poco de limón y 200 ml de vodka, y dejar que la mezcla repose e infusione antes de pasarla a un difusor.