Antes del aire acondicionado, esta técnica de hace 75 años seguía manteniendo la casa fresca en verano
Cuando el calor aprieta, el aire acondicionado y los ventiladores se convierten en los protagonistas de la casa. Pero hace décadas, mucho antes de que estos aparatos fueran habituales, existía una solución sencilla y casi olvidada para ganar unos grados de frescor sin disparar la factura de la luz: cambiar los alfombras gruesas por modelos finos de fibras naturales.
La idea es tan básica que sorprende que se haya dejado de lado. Basta con retirar las alfombras densas de invierno y sustituirlas por otras de algodón, yute, junco de mar o bambú. Colocadas directamente sobre el suelo, transmiten una sensación de frescura bajo los pies y dejan circular mejor el aire.
Una costumbre de los años 30 a 60
Entre las décadas de 1930 y 1960 era habitual en muchas casas con suelos de baldosa o mosaico guardar las alfombras gruesas con la llegada del buen tiempo y sacar otras mucho más finas de fibras naturales. Se colocaban bajo la mesa del comedor, junto a las puertas-ventana o en las verandas, es decir, en las zonas más expuestas al calor.
Estas alfombras son transpirables, resistentes a la humedad y pueden usarse tanto en interior como en exterior, en terrazas o balcones. A diferencia de los textiles densos, no retienen tanto el calor y ofrecen una sensación más agradable cuando se camina descalzo.
Frescor y estilo a la vez
Además de la ventaja térmica, los modelos de fibras naturales se adaptan a casi cualquier estilo: contemporáneo, bohemio, mediterráneo o nórdico. No hace falta renunciar a la decoración para ganar confort en verano.
En un momento en el que las olas de calor son cada vez más frecuentes, volver a este gesto de antaño resulta una alternativa económica y ecológica. No sustituye por completo al aire acondicionado en los días más extremos, pero sí ayuda a que la casa se sienta más agradable sin consumir electricidad extra. A veces, la diferencia está en detalles tan simples como el material que hay bajo los pies.